El Museu de la Valltorta organiza este domingo una visita guiada a La Covatina, un enclave integrado por dos abrigos donde se conservan más de 30 figuras
El arte rupestre continúa siendo uno de los grandes tesoros ocultos de la provincia de Castellón y la comarca de Els Ports. Y es que nuestro territorio cuenta con un importante legado localizado en diversos municipios. Es el caso de Vilafranca, donde se ubica el abrigo de La Covatina, un enclave de gran valor histórico y patrimonial que data de más de 7.000 años de antigüedad.
Este paraje alberga un conjunto pictórico excepcional, representativo del arte rupestre levantino, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Sus pinturas reflejan escenas de caza con figuras humanas y animales, capturando un instante de la vida de los primeros pobladores de la zona. En este abrigo destacan el trazo fino y la gama cromática en tonos rojizos y ocres, ofreciendo un testimonio invaluable del pasado prehistórico.
Y para descubrirlo, el Museo de la Valltorta ha organizado una visita guiada que tendrá lugar el próximo 6 de abril, a las 11.30 horas. La salida partirá desde las oficinas municipales de Vilafranca. Para más información y reservas, los interesados pueden contactar con el Museo de la Valltorta en el teléfono 964 33 60 10 o ponerse en contacto con el Ayuntamiento de Vilafranca a través del número 964 44 12 32.
Durante la visita, los participantes podrán sumergirse en la historia y los misterios que envuelven estas representaciones, comprendiendo su significado y la importancia de su conservación. Guiados por expertos en la materia, descubrirán los secretos de este patrimonio único en un fascinante recorrido por la historia.
En La Covatina, integrada por dos abrigos geminados, se conservan más de 30 figuras, entre las que se reconocen arqueros, figuras humanas (entre ellas dos mujeres) y restos de algún animal. Entre estos motivos destacan la figura femenina interpretada tradicionalmente como un pájaro y la de un arquero a la carrera en la que se pueden observar detalles como la musculatura de las piernas, el arco y las flechas, un peculiar peinado (o tocado de cabeza) e, incluso, aspectos de su vestimenta.
¿Cuándo se descubrió este yacimiento?
El yacimiento de La Covatina fue descubierto en 1971 por el maestro de escuela Salvador Gómez Bellot, quien lo dio a conocer con el nombre de la ‘Covatina del Gran Pájaro’, que hacía referencia a una de las figuras que le recordaba a un avestruz. Esta interpretación se ha mantenido durante años, describiendo de forma recurrente esa figura como un ave rapaz, incluso integrada en una escena de caza. Sin embargo, actualmente sabemos que se trata de una figura femenina parcialmente conservada.