El Museo de la Valltorta organiza una visita guiada el próximo 6 de abril para conocer este abrigo que data de hace más de 7.000 años y que consta de 29 motivos
Viajar al pasado es posible en Portell. Y es que el Museo de la Valltorta organiza una visita guiada para conocer todos los secretos que esconde el abrigo rupestre del Mas de la Rambla localizado en este municipio de Els Ports, una actividad con la que se pretende poner en valor el arte rupestre presente en buena parte de la provincia de Castellón y la comarca de Els Ports.
De esta manera, los asistentes podrán sumergirse en uno de los conjuntos pictóricos más representativos del arte rupestre levantino, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. En este abrigo se pueden observar 29 motivos, entre los que se pueden distinguir 4 animales (2 cabras, 1 ciervo y otro indeterminado), además de 19 arqueros y una mano impresa.
Cabe destacar que este tipo de manifestaciones artísticas, que datan de hace más de 7.000 años, conforman un testimonio único de las sociedades prehistóricas que habitaron la zona. Asimismo, este yacimiento conserva restos de dos tradiciones artísticas prehistóricas, conocidas como arte rupestre Levantino y arte rupestre Esquemático, lo que le confiere un carácter singular.
Todas aquellas personas interesadas en conocer más sobre estas pinturas localizadas en Portell pueden sumarse a la salida que tendrá lugar el próximo domingo, 6 de abril, a las 16.00 horas desde la plaza del Ayuntamiento. La visita guiada permitirá a los participantes comprender mejor el contexto en el que fueron creadas estas pinturas, así como su importancia histórica y cultural.
Para más información y reservas, los interesados pueden contactar con el Museo de la Valltorta a través del teléfono 964 33 60 10 o en el Ayuntamiento de Portell, llamando al 964 17 87 79.
Dos vecinos de Portell, protagonistas del hallazgo
Este hallazgo es fruto de una serie de casualidades. En una de sus paseos por el término municipal para disfrutar de la flora y la fauna autóctona, Ismael Gil Bellés y Jacinto Cerdá Moles, vecinos de Portell, se toparon con esta joya milenaria en algún momento del año 2004. Fue en 2010 cuando Ismael se cruzó con los arqueólogos Francisco-X. Duarte y Francisco J. Hernández, que paseaban por el municipio para elaborar el Plan General de Ordenación Urbana Municipal y, al enterarse de que buscaban restos arqueológicos, les comentó su descubrimiento.
Con el fin de confirmar su autenticidad, invitaron a la arqueóloga Inés Domingo, investigadora ICREA en la Universidad de Barcelona, especialista en arte rupestre y con varios proyectos en Els Ports y El Maestrat. La visita que hicieron en 2011 permitió identificar un total de 29 motivos prehistóricos, algunos de ellos muy singulares.
Fruto de una colaboración administración-universidad-empresa que contó con la participación del Ayuntamiento de Portell, la Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados (ICREA), la Universidad de Barcelona y miembros de las empresas Sarq y Mixuro, el yacimiento fue cerrado y señalizado a finales de 2013 con una ayuda para la conservación y protección de Bienes Inmuebles del Patrimonio Cultural de la Comunitat Valenciana, financiada por la Conselleria de Educación, Cultura y Deporte.