La Passió de Eslida, un viaje inmersivo que cumple un cuarto de siglo

Compartir

El municipio castellonense revive cada Semana Santa una representación única, cercana y recitada íntegramente en verso

Eslida, un pequeño municipio de apenas 700 habitantes enclavado en la Sierra de Espadán, se prepara para conmemorar el 25.º aniversario de una de sus tradiciones más emblemáticas. El próximo sábado 12 de abril, las estrechas y empinadas calles de esta localidad castellonense volverán a convertirse en el escenario de la Pasión de Jesucristo, una representación única que ha emocionado al público desde su primera edición en el año 2001.

Lo que comenzó como una iniciativa humilde, impulsada por un grupo de vecinos con vocación artística y espiritual, ha evolucionado hasta consolidarse como una de las escenificaciones más singulares de la Semana Santa. Su rasgo distintivo es que toda la obra se recita íntegramente en verso y en castellano, un detalle poco común que aporta un aire lírico y solemne al relato de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.

Un recorrido inolvidable

La representación comienza en la plaza del Maestro Arnau, donde los fariseos conspiran contra Jesús y Pilatos dicta su condena. A partir de ahí, la historia se desarrolla en un recorrido cargado de dramatismo y realismo, en el que los espectadores no son meros testigos, sino que caminan junto a los actores, viviendo de cerca cada episodio: el doloroso encuentro con la Virgen María, la Verónica y las mujeres de Jerusalén, el azote implacable de los soldados romanos y las caídas de Jesús bajo el peso de la cruz.

Finalmente, en el Calvario, la crucifixión se presenta en un ambiente de sobrecogedora solemnidad, hasta llegar al clímax con la Resurrección, un momento que devuelve la esperanza y deja flotando en el aire un mensaje universal de amor y sacrificio.

Mari Rochera, representante de la Asociación de La Passió de Eslida, destaca la conexión única entre actores y público: «El público siente la historia como si estuviera dentro de ella. No hay un escenario que los separe de lo que está ocurriendo, y eso lo hace especial».

Un hito para la asociación

Para los integrantes de esta asociación, este 25.º aniversario representa mucho más que una cifra. Mari Rochera comparte la emoción de alcanzar este hito: «Para nosotros es algo increíble. Cuando comenzamos en 2001, nadie imaginaba que esta representación llegaría tan lejos. Es un orgullo ver cómo ha crecido y se ha convertido en una cita ineludible para tanta gente».

A pesar de su gran valor artístico y espiritual, la difusión de esta Pasión ha sido principalmente boca a boca, atrayendo a visitantes de municipios cercanos como Nules, Artana o la Vilavella. Sin embargo, la organización busca ahora abrir sus puertas a un público más amplio, invitando a todo aquel que desee vivir una experiencia diferente. «Creemos que esta representación es una oportunidad para detenerse, reflexionar sobre la vida y conectar con emociones profundas, sin importar las creencias personales», señala Rochera.

La fuerza de la cercanía

Después de 25 años, la Passió de Eslida sigue siendo una tradición viva, un punto de encuentro entre generaciones y un homenaje a la devoción y el esfuerzo de un pueblo que, año tras año, sigue emocionando con su entrega y pasión. Este aniversario es un reconocimiento al legado construido por sus organizadores y una invitación a seguir escribiendo juntos esta historia.

Noticias Relacionadas